Reflexiones
del Contacto
“El contacto es recibir para dar.
Dar un mensaje y un conocimiento que justifique el esfuerzo
desplegado, tanto de ustedes como de nosotros. Pero sobre
todo un mejor ejemplo de unidad, integración y servicio.
Cuando
comprendan que de nada sirve que entiendan todo, si no hay
amor en vuestras actitudes y acciones, sólo empezarán
a perfeccionar vuestro cambio…”
Extraído
del libro “Mensajeros del Cosmos”, Sixto Paz
Wells, Longseller Errepar, Argentina (Pag 71)..
En las últimas
semanas he tenido la oportunidad de hablar mucho con la
gente de los grupos de contacto, ya sea vía e-mail
o en mis viajes de difusión. Hay un creciente interés
por comprender mejor las informaciones que los Guías
han venido transmitiendo en las experiencias. Y no es para
menos, ya que la cantidad de información que se ha
desprendido de todo ello es impresionante. Por su importancia,
he decidido incluir, como un pequeño aporte, algunas
de estas inquietudes y mis reflexiones, con la intención
de aclarar cualquier duda y comprender el maravilloso momento
que estamos viviendo. Subrayo que he incluido sólo
las preguntas que involucran las experiencias o informaciones
que he enfrentado o difundido. Cuando se me ha consultado
por las experiencias que vivieron otros hermanos, he recomendado
que acudan a ellos para resolver cualquier inquietud. Es
imperante dialogar y compartir.
A todos gracias mil por escribir y estar pendientes.
Que el Universo entero les bendiga,
Ricardo González
| El
Contacto, Orión y los viajes a Roncador y Paititi
1. ¿Por qué generalmente
se dan contactos individuales o en grupos muy pequeños?
Hay más
de una explicación. Por un lado, a los Guías
extraterrestres les resulta más sencillo “coordinar”
un acercamiento con una persona o un grupo pequeño
que con un colectivo grande. Ellos más de una
vez han mencionado que el ser humano es impredecible,
y esta característica se multiplica cuando
son muchas las personas que enfrentan el contacto,
probablemente por las diversas reacciones que se disparan
ante una experiencia así y la falta de uniformidad
en la preparación del grupo. Por ello me atrevería
a decir que la piedra cimiento del contacto grupal
es la preparación. Ahora bien, contactos grupales
los ha habido en la Misión, quizá no
tan numerosos como los individuales, pero todos ellos
con grandes aportes y enseñanzas. La perspectiva
de que los encuentros cercanos grupales aumenten depende
por un lado de nosotros, ya que es parte del proceso
futuro de la humanidad. Pero no como un fin, sino
como una herramienta para estrechar lazos con otras
civilizaciones. Huelga explicar que también
debemos comprender que detrás de una experiencia
de contacto con los Guías u otro ser superior
vibrando en la luz, se movilizan muchas cosas que
determinan quién o quiénes, cuándo
y dónde se produce el encuentro, y no porque
aquellas personas sean “elegidas” o “mejores;
muchas veces pesa en la decisión del contacto
el karma del individuo potencial. No hay que olvidarlo.
2. ¿Somos seres
de Orión viviendo en la Tierra?
Lamento
mucho que se haya confundido de esta manera la experiencia
que me tocó enfrentar en la Gran Pirámide.
Nunca dije que el estanque cósmico terrestre
se encuentra en Orión y que “todos los
Rahma procedamos de allí”. Bien sabemos
que la Tierra posee en sí misma aquella “fuente
de vida” en donde se crean espíritus
individuales, como recordamos, sobre la base de la
experiencia del reino animal, que es colectiva. El
mensaje del contacto que viví en Egipto apunta
a la existencia de diversos estanques cósmicos,
en la Tierra y en otros planetas, y principalmente,
como es el caso de lo que llamamos “Constelación
de Orión”, en la M42, la nebulosa más
estudiada del espacio conocido. Por alguna razón
se me reveló la existencia de un estanque cósmico
en esta nebulosa, que dicho sea de paso está
“gestando” la creación de nuevos
planetas y estrellas. Sé que hay un misterio
mayor allí y que aún no hemos comprendido
en su totalidad. No en vano ello generó una
guerra extraterrestre muy antigua, y que hasta esa
experiencia nos era desconocida.
|
| |
|
Por otra parte, y debo decirlo, no me parece descabellado que más de un alma de origen extraterrestre, o una humana que haya tenido algún tipo de experiencia en esos lejanos mundos, esté trabajando en la Tierra al servicio del Plan Cósmico, pues si bien es cierto, el eje de esta historia apunta a la humanidad, es el Universo entero el implicado con sus resultados. Esto no contradice ni un ápice todo lo que hemos aprendido en estos años, más bien lo amplía y profundiza.
Soy conciente que al hablar de Orión, y de sus guerras estelares, es muy fuerte y controversial. Sin embargo, a pesar de haberse tratado de una experiencia personal, los Guías me recomendaron que la compartiera, pues su mensaje con el tiempo sería comprendido. Y yo sentí hacerlo. Lo viví, fue real, y me hago totalmente responsable de mis afirmaciones. |
Además,
no olvidemos que diferentes hermanos, mucho antes de que
recibiera la indicación de ir a Egipto, ya habían
tenido experiencias similares y con informaciones idénticas.
Hermanos muy lejos de imaginarse cosas o de hallarse confundidos.
Pero no las comentaron abiertamente en su momento por temor
a ser cuestionados. He hallado, inclusive, la misma información
y testimonios en otros grupos de contacto y aún en
personas ajenas a todo esto. Es cierto que hay piezas que
tenemos que unir, pero por favor no confundamos las cosas
ni adelantemos juicios.
Todo
esto me ha enseñado mucho. No es tarea fácil
difundir semejantes vivencias e informaciones. Y más
aún si se tratan de episodios controvertidos de nuestra
historia cósmica. Pero ya el tiempo dirá.
3. ¿Qué sucedió
en la expedición a Roncador del 2004?
El
objetivo de este viaje apuntaba a la activación del
disco solar que se halla en el Mato Grosso, además
de un encuentro con los guardianes del lugar que entregarían
importante información sobre las ciudades perdidas
del Brasil y los secretos que custodian. Todo ello se dio.
Fue una expedición internacional que reunió
a hermanos de Brasil, Argentina, Uruguay, Chile, Ecuador
y Perú. Fue un viaje maravilloso donde cada paso
y momento fluyó tal como anunciaban las comunicaciones.
La presencia de los Guías fue evidente y todos la
pudimos constatar. Inclusive más de un miembro del
grupo registró los avistamientos de las naves tanto
en las cámaras digitales como en las convencionales.
¡Quedamos muy contentos por tremendo apoyo recibido!
En
esta expedición los hermanos de Brasil fueron los
protagonistas, pues su entrega y dedicación unió
al grupo y enseñó. Muchos me preguntan por
el informe, pero este fue redactado por los grupos de Sao
Paulo, obviamente, en portugués, y así estuvo
circulando. En breve estará lista la traducción
al español y allí no sólo se podrán
conocer los detalles de este viaje, sino la importante información
recibida sobre los yacimientos de los cristales de poder
y los lugares donde se encuentran los principales Retiros
Interiores de la Hermandad Blanca en la costa este de América
del Sur, entre otros datos por demás reveladores.
4. Teniendo en cuenta el
próximo viaje al Manú, ¿qué
reflexión puedes hacer de las expediciones que realizaste
a Paititi? ¿Quedó algo pendiente?
|
|
Siempre quedan tareas adicionales por realizar, pero tenemos que comprender que una cadena de viajes en realidad obedecen a un solo propósito, y a Paititi se volverá una y otra vez.
Tengo especiales recuerdos de la expedición de 1996, pues fue mi primera incursión a esas selvas tan mágicas, y también la más intensa: 33 días de expedición. Prácticamente dos en una, ya que primero estuvimos en Q'eros, caminando con el equipo a cuestas en alturas andinas que rozaban los 5.000 metros sobre el nivel del mar, y de allí el acceso al Manú. Fue una vivencia inolvidable, llena de sencillez y espiritualidad. Y en Pusharo, el corolario fue el encuentro físico con Alcir.
Izquierda: Expedición Paititi 1996
|
Fue uno de los tantos viajes que se hicieron a Paititi, pero con un aporte importante ya que en él se dio el esperado contacto físico con la Hermandad Blanca, una tarea que ya había sido iniciada gracias a los primeros encuentros con los emisarios y experiencias en el astral. La información recibida en este viaje fue abundante y sobre todo novedosa, tanto, que de todo esto nació un libro. 1996 fue un año inolvidable para mí no sólo por este viaje; ese año los Guías asistieron a mi madre curándola de un cáncer terminal, tal como el propio Alcir me lo había transmitido antes que emprendiera la expedición. Fue el inicio de muchas cosas.
Luego de este viaje a Paititi,
se nos pidió volver en agosto de 1998, en
pleno “Año Semiótico”,
para vivir lo que el propio Alcir denominó
“la Gran Prueba”. No sabíamos
de qué se trataba. Pero parecía ser
algo muy importante para ellos. Hicimos el viaje,
el más numeroso que se haya hecho (fuimos
17 personas), pero no se dio nada de lo que esperábamos.
Es verdad que los Guías se mostraron y apoyaron,
y que varios hermanos tuvieron experiencias importantes,
pero todo ello no era parte de esa prueba simbólica
o espiritual que advertía el guardián
del Disco Solar en el viaje anterior. En suma, no
cumplimos el objetivo global, y pienso que en gran
medida por mi inmadurez e inexperiencia. Comprendí
en ese viaje que una expedición no termina
cuando se llega a un determinado lugar; el regreso
fue nuestro gran descuido. Cómo sale uno
de la selva es importante, no volver apurados o
a las corridas, sin reflexionar lo que vivimos o
no vivimos adecuadamente. Y por otra parte, aprendí
que un viaje a un Retiro Interior no se realiza
sólo para tener contactos y recibir información,
sino también para afrontar ciertos procesos
iniciáticos, de profundo significado simbólico
pero trascendentales, como una herramienta poderosa
en nuestra preparación. La Hermandad Blanca
tiene sus mecanismos, muchas veces incomprensibles
para nosotros, pero efectivos. A esto se refería
la “Gran Prueba”, y por ello tuvimos
que volver en agosto del 2000. Sé y siento
que la pasamos en nombre de todos, aunque las connotaciones
de la misma sorprendieron a muchos: ¿Cómo
era posible que la Hermandad Blanca te diga que
si cruzas el Mecanto no podrías volver? ¡Fue
un símbolo! ¡Nosotros no lo interpretamos
correctamente en un principio! Como fuere, este
gran paso activó los primeros viajes al Sinaí
y la experiencia en Celea (24 febrero, 2001). Los
Guías estuvieron asistiendo cada paso en
este viaje a Paititi, inclusive una confirmación
física a través de la materialización
de una nave sobre nosotros, al otro lado del Mecanto,
y que fortalecía el mensaje de la Guardiana
de Luz, en donde se nos explicaba los alcances de
esta inolvidable experiencia: “Las distancias
que se miden en Paititi, no son las físicas,
sino las interiores”. Y esa enseñanza
tocó sensiblemente el corazón de muchos
hermanos que leyeron el informe “El Mensaje
de El Dorado.
”Por ello, considero
que en este próximo periplo a Paititi, a
realizarse en el mes de agosto por hermanos comprometidos
con la Misión, hay que prestarle especial
atención a todo lo simbólico, más
aún ahora que estamos viviendo un nuevo año
semiótico. Y de igual forma en cada viaje
o lugar donde nos encontremos.
La
experiencia en Tierra del Fuego (Kayona), los Discos
Solares y el desierto de Gobi
5. ¿Por
qué no has redactado aún el informe
de la experiencia de Tierra del Fuego? ¿Qué
se recibió allí? ¿Cómo
se dio todo?
Inicialmente fui invitado a
través de las comunicaciones para vivir esta
experiencia. Según los Guías, sería
la última de un ciclo de contactos que habían
programado para con mi persona. No que no les volvería
a ver más, sino que sería necesario
sopesar y asimilar todos los encuentros que enfrenté
en un corto margen de tiempo como parte de una preparación.
Ir a la ciudad secreta de la Antártida, me
emocionaba por todo lo que significa para la humanidad.
La confirmación para esta experiencia se dio en noviembre del 2003, durante el viaje que hicieron los grupos de Chile al Licancabur, y en donde me hallaba presente. Fue maravilloso ir con ellos. El objetivo era activar el disco solar del apagado volcán. Nadie esperaba un contacto físico. Y menos yo. De hecho el mensaje que advertía mi encuentro esa noche con los Guías lo recibieron Aurora Zamora y Mauricio García. Y encima me permití dudar del mismo, aunque ellos, serenos, me dijeron que habría una confirmación previa el encuentro, exactamente a las 9:00 p.m. Y precisamente a esa hora apareció una nave madre sobre la laguna verde, toda ella adornada en un racimo de luces que la “vestía” magnífica en el cielo. Todos la vimos, y Cristian Vallejo, desde su carpa, vio al Guía Antarel, físicamente, de pie y cerca de las ruinas que habíamos empleado como zona de acampe al pie del volcán. Yo fui al encuentro de Antarel, y allí, además de otras cosas (como la advertencia de que la NASA se acercaba al lugar, y así ocurrió, pues nos topamos cara a cara con ellos), me ratificó la invitación para la experiencia que se desarrollaría en Tierra del Fuego. Tenía un año para prepararme, pues me dieron el 12 de diciembre del 2004 como fecha de contacto. Esta fecha no la comenté con nadie, y otros grupos también la recibieron, como el de Bariloche. Serían ellos precisamente, con hermanos de Trelew, Santiago de Chile y mi esposa Iara, quienes integrarían el equipo que fue a la cita.
Derecha: Licancabur y laguna verde
|
 |
|
El
contacto se dio a través de una puerta dimensional
que de acuerdo a las últimas comunicaciones,
difiere a la de un Xendra. Los Guías les
llaman “Exones”. Mientras un Xendra
es creado artificialmente a través de la
concentración de la luz, los Exones son puertas
naturales que se “abren” sobre el cruce
de líneas de fuerza planetarias. La Hermandad
Blanca trabaja de manera especial con este tipo
de accesos dimensionales, y fue así como
me “llevaron” al Templo del Principio
de Kayona; un gigantesco salón que en la
antigüedad había cobijado a los más
altos sacerdotes de esta ciudad que súbitamente
se congeló bajo los hielos. En esta experiencia,
además de “ver” la historia de
Kayona y su relación con la perdida Lemuria,
me entrevisté con el Maestro Joaquín,
quien me mostró una piedra de poder verde
brillante, de origen cósmico, y que me recuerda
una de las interpretaciones del legendario Santo
Grial como una “esmeralda caída del
cielo”. En este contacto, al margen de cualquier
especulación que podamos hacer sobre el misterio
del Grial, Joaquín me reveló los nombres
de los discos solares y otros datos que sentí
adelantar en el informe “La Red del Tiempo”.
Luego de esta experiencia me hallaba muy sensible
e impactado por lo recibido. Conjuntamente, los
Guías me recomendaron que compartiera abiertamente
todo lo que vi y me dijeron en agosto, pues a lo
largo de estos meses maduraría lo vivido.
Cuando llegaron más tarde los mensajes que
confirmaban la salida de Cusco y los viajes de agosto,
comprendí. Y más aún luego
del reciente viaje que hicimos a la meseta de Somuncurá,
en la patagonia argentina. Diferentes lugares, pero
todos ellos encerrando la misma historia que esgrime
Kayona.
6. ¿Pueden haber más
discos solares en otras partes del mundo ajenas
a América? ¿Es necesario viajar a
los lugares donde se encuentran para “activarlos”?
La
Hermandad Blanca y las civilizaciones más
sagradas de la prehistoria trabajaron con discos
de poder, muchos de ellos con aspecto metálico,
como el oro, pero lo más importante: llenos
de magia y energía sobrenaturales. Por supuesto
que debe haber decenas de estas antiguas herramientas
ocultas en el mundo. Sin embargo, lo que los Guías
han transmitido, es que la denominada “Red
del Tiempo”, constituida por 12 Discos Solares,
todos ellos atados energéticamente al de
Paititi, se encuentra en las Américas. ¿Por
qué? Porque son los lugares donde los Retiros
Interiores de la Hermandad Blanca se hallan especialmente
activos, y desde donde se producirá la mayor
concentración de energía cuando la
Tierra ascienda a una dimensión superior.
La ubicación de estos discos, por lo tanto,
es estratégica, ya que todos ellos se hallan
en los Retiros Interiores más importantes
de esta región. También hay que diferenciar
que la historia de estos discos es diferente, pues
todos ellos en una época remota eran uno
solo, hasta que se dividieron. Por ello se construyó
en el desierto de Gobi el disco número trece
(el que actualmente se halla en el Paititi), con
la intención de volver a unir todas las piezas
de esta “red”, y que se podría
activar a partir del año 2012, en que la
energía del Sol Central hallaría su
punto más importante en relación con
nuestra estrella.
La
ubicación de los discos solares en la Américas
y su activación ha sido confirmada a través
del trabajo de muchos hermanos de los grupos, y
siempre contando con el apoyo y asistencia palpable
de los Guías. Monte Shasta, el Valle de las
Siete Luminarias, la Cueva de los Tayos, Licancabur,
Roncador o Talampaya, sólo por citar algunos
lugares donde se hallan estos discos, han sido visitados
confirmando todo lo recibido en equipo. Y desde
luego, nuestro trabajo en estos lugares puede ir
“despertando” estas herramientas, un
proceso que debe ser completado antes del año
2012. Hay que tener en cuenta que estos discos son
como “seres vivientes”, no son sólo
herramientas de poder. Pueden incluso “bilocarse”
y ser percibidos en otros lugares distintos a los
de su ubicación física real. Este
hecho ha confundido a algunos grupos, pero es un
fenómeno que obedece a la propia función
de esta red, que es flexible y abarca a todo el
planeta.
7. Seha hablado mucho sobre el viaje
al desierto de Gobi. ¿Se realizará
en el año 2007? ¿Cuál sería
el objetivo?
|
Se dice que Nicolás Roerich, el célebre explorador y pintor Ruso, viajó al desierto de Gobi en 1925 acompañado de varios Lamas. Además del disco dorado (un OVNI) que vieron sobrevolar próximo a las montañas del Altai-Himalaya, otro dato interesante es que Roerich llevaba consigo una piedra de poder, llamada “Chintamani”, que en sánscrito significa “Felicidad o Esperanza”. En más de una pintura, Roerich la dibujó, como si quisiera remarcar su importancia. De acuerdo a la leyenda, cada cierto tiempo esa misteriosa piedra, o lo que simboliza, sale al mundo de superficie para ser devuelta al Gobi, como un acto simbólico que moviliza poderosas energías en bien de la Humanidad. Esta peregrinación generalmente se hace en un momento de crisis planetaria. Pienso que el viaje al desierto de Gobi que los Guías han sugerido para el 2007, guarda algún tipo de relación con el mensaje de esta leyenda.
Nicolás Roerich no
sólo pintó a la piedra de Chintamani oculta en un cofre, sino también a los Maestros de la Hermandad Blanca protegiéndola.
|
|
|
Alguna
vez me preguntaron: ¿Por qué los Guías
nos envían a un lugar tan peligroso? Y yo contestaba:
¿Acaso es menos peligroso bajar a la Cueva
de los Tayos o penetrar en las Sierras del Roncador?
Los Guías jamás nos pedirían
algo que fuese un imposible o que comprometiera al
grupo. Además, en los últimos viajes
se están facilitando las cosas a través
de puertas dimensionales. Sé que ello ocurrirá
en el Gobi, evitando así tener que atravesar
el corazón de esas arenas misteriosas. Pero
tampoco podemos esperar que la puerta se abra en Chilca
o en el jardín de nuestra casa, si no ¿cuál
sería el mérito? Es sin duda un viaje
de naturaleza espiritual, pero también una
experiencia que permitirá conocer otras cosas,
pues fue en ese desierto donde se fundó la
Hermandad Blanca. Por ello no me extraña que
se haga el viaje en el “año 33”
de estar operando Rahma en la Tierra. Muchos grupos
a escala mundial han recibido comunicaciones sobre
la tarea pendiente en el Gobi, y han tenido también
sólidas experiencias que avalan el viaje. Todo
está tomando forma, así que dejemos
que fluya naturalmente, tanto porque no estamos solos
y porque siempre habrá gente dispuesta a cumplir
con tan importante encargo.
El
Arca de la Alianza, el Real Tiempo del Universo y
los grupos de contacto
8. ¿Qué
hay dentro del Arca de la Alianza? ¿El Código
Genético del Maestro o las Tablas Esmeralda
de Thot el Atlante?
No
hay contradicción alguna, las dos cosas son
una sola. Antes de que Joaquín hablara del
Arca de la Alianza y la “Clave de la Ascensión”
(el código genético de Jesús)
en la experiencia en Celea, ya se conocía la
información de un “Arca de la Alianza
egipcia” y la existencia de las Tablas Esmeralda
de Thot el Atlante en su interior, por ello no entiendo
la sorpresa ante ese dato. Entiendo que las tablas
contienen la información genética del
Maestro, y por alguna razón poderosa ha de
ser así. No olvidemos que cuando la Hermandad
Blanca habla de que “archiva” información
en cristales, el “archivo” involucra muchas
cosas más allá de lo que nos imaginamos.
|
 |
Recordemos que el Arca de la Alianza es más
importante en su símbolo que en lo que contiene
en su interior. Eso fue lo que nos dijo Alcir en
Pusharo en 1996. Y sintiendo la importancia de todo
ello le dediqué al Arca de la Alianza un
capítulo completo en “Los Maestros
del Paititi”. Muchos intuíamos que
Alcir no la había mencionado así por
así. Luego, el 28 de julio de 1998, en Marcahuasi
de Juan de Iris (andes peruanos) en un contacto
físico se indicó que el Arca se hallaba
en el Monte Sinaí y que su guardián
era Etnakiel.
Izquierda:
El Arca.
|
Esta información estuvo circulando en los grupos que hicieron los siguientes viajes a Egipto. Y de hecho, en todos estos viajes al Sinaí, más de uno ha percibido a Etnakiel y al Arca oculta en algún lugar de la montaña de Moisés. Pero no nos quedemos con la parte física, de qué hay o qué no hay o dónde está, sino en su mensaje, en su símbolo, que percibo poderoso y trascendental para todos nosotros.
9. ¿Según
tu visión de las cosas, entraremos al Real Tiempo
del Universo en el año 2012?
Así
está profetizado, y depende de la humanidad estar
a la altura ante semejante momento. Pero no comparto la
tendencia de trabajar “para el 2012”, contando
cuántos años restan, que cada vez estamos
más cerca, etc. Siento que tenemos que trabajar por
nuestro compromiso con la Luz, porque creemos en lo que
estamos haciendo, no porque “algo” se avecina.
Tenemos que vivir el mensaje día a día, en
el aquí y el ahora. El mundo no acaba en el 2012,
sino que se transforma. Y sea en esa fecha, antes o después
el gran cambio que aguardamos, será el inicio de
una nueva etapa en nuestra labor.
10. ¿Cómo
ves el trabajo actual de los grupos de contacto?
Hay
mucha voluntad por trabajar. Y he conocido gente maravillosa
en varios países que ha superado toda clase de pruebas
y obstáculos para seguir adelante. Ese es el punto,
pues muchas veces se nos dijo que habría un gran
desembalse de información y cambios en la humanidad
en donde nadie sabría qué creer o qué
pensar… Que la soberbia no nos traicione y creamos
que quienes estamos trabajando en todo esto nos hallamos
al margen. ¡Nosotros también tenemos que estar
atentos! De lo contrario, ¿cómo vamos a contribuir
con la humanidad si estamos confundidos? Siento que debemos
escuchar más al corazón, pues he allí
la clave para el momento actual del planeta y el sano balance
de nuestro trabajo. La mente nos puede traicionar por intentar
desmenuzar todo cuanto pasa. Pero el corazón no se
equivoca, te dice qué fue real, qué te llegó
de lo que viste, viviste o escuchaste, y qué es lo
que tienes que hacer. Por supuesto que debemos ser objetivos
y equilibrados ante lo que vivimos, pero si escucháramos
más a nuestro corazón, y hablase menos nuestra
mente, entonces habremos entendido aquello que dijeron los
Guías, que al final, nos daríamos cuenta que
el verdadero contacto es con uno mismo. Y eso se demuestra
no en la cantidad de experiencias que enfrentaste o los
conocimientos adquiridos, sino en el ejemplo, donde debe
reinar el respeto, la sencillez y la sincera voluntad de
servicio y cooperación. En síntesis, llevar
el mensaje del contacto a la práctica. En estos últimos
tiempos, habrá muchas pruebas para todos, pero ánimo
que es parte de lo que el Profundo ha dispuesto.
[
Click para subir ]
|